Todo el mundo tiene derecho a segundas oportunidades, pero también existen momentos en los que se topas con una piedra, que tan sólo te hace tropezar, y te hace pensar que sigues andando. No te equivoques, no estás andando, has parado en seco, aunque creas que estás dando pasos. Sí, pasos estás dando, pero lo estás haciendo en vano, pues no sirven para nada.No avanzas.
Continúa, continúa, pero no te despistes. Si eres de los que creen que ni para darte impulso hay que mirar al pasado, no pienses que de los errores se aprende, pues forman parte de un momento atrasada de tu vida.
No me lo puedo creer, es el amor. El amor con mayúsculas, el amor loco, esa felicidad absoluta, ese que desplaza todos los demás, por guapos que sean. Amor infinito. Amor ilimitado. Amor planetario. Amor, amor, amor. Tres veces amor. -Federico Moccia.
sábado, 25 de febrero de 2012
Nunca te interesó conocerme, y yo quiero saberlo todo de tí.
Hablo de amores, de situaciones, de lo irrevocable, o de lo improbable. Hablo de ti, de nuestra corta historia, hablo de lo que quise y aún quiero, de mis errores, de absolutamente todo lo que hice mal. Hablo de un amor que creí de vuelta, de un amor que dí, pero que no recibí; no al menos de tu parte.Hablo de sueños, pero de lo míos, hablo de sentimientos y realidades, y no de pareceres y mentiras. Hablo de promesas y cumplimientos, no de falsas esperanzas y tardanzas, Hablo de ti, y no digo lo que me gustaría poder decir. Hablo de lo que me hubiera gustado, de sentar la cabeza, parar y pensar. Hablo de saber que no quise así las cosas, porque no lo quise así contigo, sin una sinceridad de porcentajes no perfectos, pero sí adecuados. Hablo de acciones y reacciones, pero de mentiras, y no de sorpresas por ellas.
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