Experimenta cuales pueden ser los límites de la maldad ajena.Yo de momento no se el cuánto, pero si sé el como:insospechada.
Es fría y lenta. Es mala y absurda. Es repugnante e insensible. Es de todo menos sana. Es asquerosamente injusta, ya que la cometen los más injustos.Ellos, se saben al dedillo dos leyes, tan o más simples que ellos: Ven la paja en el ojo ajeno y la biga en el suyo no, por lo que día a día cumplen esta "norma", y a su vez la del embudo, la parte mas ancha, siempre mirando hacia ellos, la parte positiva, la parte dulce y sana, la parte mas envidiable, para los mas envidiosos. Te mereces lo peor, pero no te lo desearé yo, no me daré ese gusto, me daré el gusto de ver como te lo dicen, de ver lo pringado y negado que serás, de ver que ahora te crees que lo tienes y puedes tener todo, y mas tarde será al revés. Veré tranquila y gustosamente, como te metes en el fango que son los problemas, problemas que, repito, injustamente me hiciste cometer, ya que tú te permites el "lujo" de poder señalar a diestro y siniestro, pero no te preocupes, ya lo haré yo contigo sin miedos ni complejos. Dedicaré un solo día para que te enteres de como fuiste, a cambio, tu desperdiciaste decenas y decenas de días en hacerme creer, que veías lo que no, en intentar ponerme delante de mis narices un dilema de tu propiedad, y en otras ocasiones"quitarte el muerto de encima" para embaucárselo a otro.Date cuenta de una vez por todas de que tú no puedes ser más que los demás, no al menos aquí. No.

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